El 20 de Junio de 1820 ningún medio grafico de la época publicó el fallecimiento de Manuel Belgrano.
El poder de ese momento le reprochaba ciertas conductas y lo consideraban peligroso por sus ideales.
Pero la evidencia de su figura y sus hechos hizo necesario que se lo recordara por algo, y quedó sólo como el Creador de la Bandera Nacional.
Pero Belgrano fue más, que eso.
De familia de fortuna, entro a la Administración Pública y su muerte lo encontró en la más absoluta miseria. Al revés de lo que pasa en muchos casos de la actualidad.
Ya en 1794, en "Memoria del Consulado", escribía que si este país se dedicaba sólo a la ganadería estaba acabado, que había que fomentar las industrias y repartir mejor la riqueza.
Se preocupó por la educación y donó el premio que le dio el Estado por triunfar en las batallas de Salta y Tucumán, a la creación de 4 escuelas que nunca se construyeron
San Martín expresó que "si había un padre de la patria, ése era Belgrano".
Y el historiador Felipe Pigna manifiesta que "Alguien que viniendo de una familia con mucha fortuna y teniendo la vida resuelta se compromete para resolverle la vida a los demás, y en esa lucha pierde su salud, su fortuna y su vida, es alguien extraordinario."
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