Hoy les traigo una noticia sobre un ejemplo de solidaridad y compañerismo entre niños, en este caso, aplicado al deporte, espero que les interese!
El mejor compañero: el arquerito que fingió una lesión para que
ataje su suplente la final
Es por eso que el arquerito Uriel Cuitiño se consagró campeón antes de jugar la gran final. Porque lo que hizo ya lo glorificó para siempre como un gran amigo y compañero.
La historia fue así: este domingo se enfrentaron por la pantalla de El Doce los dos campeones que tuvo este año el tradicional torneo televisado de Fútbol Infantil. A la zona interior la ganó Colonia Caroya, ciudad a la cual representa Cuitiño. Mientras que por Córdoba capital en 2017 el campeón fue el colegio Espíritu Santo.
A pocos minutos de jugarse la gran final entre los dos campeones ocurrió lo impensado: mientras los jugadores realizaban las tareas precompetitivas el arquerito llamó al entrenador Mario Vicente y le dijo: “Sentí un tirón en la parte de atrás de la pierna. No voy a poder jugar el partido, creo que estoy desgarrado”.
Sin tiempo que perder, el DT llamó a Joaquín Maccio para que “caliente bien”, ya que en lugar de ser suplente iba a tener que atajar en el partido más importante de la temporada.
Pero lo que pocos sabían es un episodio que emociona: “Yo en verdad no estaba lesionado. Pero como Joaquín no había atajado en la otra final y jugó poco en el torneo, yo quería que él pudiera jugarla. Por eso le dije al profe que estaba mal, pero en realidad estaba bien”.
El pequeño de 11 años luego contó más detalles: “Yo ya había jugado toda la final anterior. Y con Joaquín somos compañeros en el equipo, pero no amigos de vernos todos los días. Incluso no debe saber que yo no estaba lesionado, se va a enterar ahora”.
Ni siquiera sus padres sabían de la admirable decisión que había tomado. “Yo no entendía nada. ´¿Qué pasó?´, me preguntaba. Después en el entretiempo vino y me contó con un gesto que estaba bien”, sostuvo Hugo, papá de Uriel.
Por último, habló sobre el gran gesto que tuvo su hijo: “Él lo quiere mucho a su compañerito. Ellos al ser arqueros se entrenaban juntos. Por eso tomó esa decisión, eso dice mucho de él”.
Con esas palabras Hugo definió al pequeño Uriel. Un campeón, dentro y fuera de la cancha.


















